sábado, 8 de julio de 2017

TRES PASOS ACTIVOS PARA LA IGLESIA PARA ALCANZAR A LA PRÓXIMA GENERACIÓN CON EL EVANGELIO DE CRISTO



PRIMER PASO ACTIVO. DEJEMOS QUE LIDEREN




Capacitemos a los jóvenes y niños para liderar. Incluye a los jóvenes y a los niños en el programa de tu iglesia ahora mismo.

Pregunta: ¿Cómo podemos capacitar a esta generación para que lideren ya mismo?

Sugerencias prácticas:

-          Asegurémonos de que todas las edades se hallen representadas durante los cultos de adoración.

-          Ayudemos a que cada edad identifique y use sus dones y talentos en la iglesia.

-          Desarrollemos un plan intencional de desarrollo del liderazgo para jóvenes y jóvenes adultos.

-          Invitemos a los jóvenes a equipos existentes de ministerios (por ejemplo, adoración, sonido, recepción de visitas, oración, misiones, predicación, recursos audiovisuales, etc…)

-          Invitemos a un joven o joven adulto a coliderar proyectos de servicio a la comunidad o de misiones.

-          Permite que los jóvenes participen en una tormenta de ideas sobre cómo mostrar y compartir las buenas noticias en sus colegios, comunidades y vecindarios. Dejemos que lideren la iniciativa.

-          Escuchemos lo que tienen que aportar los jóvenes en cuanto a su perspectiva del Reino de Dios y ayudemos a concretar sus inquietudes en la realidad.

SEGUNDO PASO ACTIVO. INVOLUCREMONOS EN LA CULTURA




Involucrémonos en la cultura y en los asuntos de nuestra actualidad tanto con gracia como con verdad. Esta generación necesita entender y ver una fe que puede navegar a través de la complejidad de nuestro mundo.

Pregunta: ¿Cómo discipulamos a nuestros jóvenes para que puedan llegar a tener una fe viva en una era post-cristiana?

Sugerencias prácticas:

-          Aprendamos más de los asuntos culturales actuales desde varios enfoques con humildad.

-          Desarrollemos una teología profunda, y seamos capaces de exponerla con simplicidad.

-          Leamos las noticias y tengamos series de sermones y devocionales basadas en la actualidad para la iglesia, el grupo de jóvenes y el ministerio infantil.

-          Invitemos a los jóvenes a preguntarnos cuestiones difíciles.

-          Examinemos con los jóvenes la música, la televisión o el cine para comparar los mensajes de lo que la Biblia dice sobre el tema propuesto.

-          Hablemos de temas culturales y tópicos difíciles desde el púlpito.

-          Ayudemos a esta generación a conectar los puntos desde el domingo al lunes.

-          Ayudemos a esta generación a aplicar la Biblia a sus vidas diarias.

-          Demos a esta generación oportunidades para ver la fe en acción en la cultura actual, sirviendo juntos, compartiendo historias de la transformación de Dios en vidas, uniéndonos en la misión, discutiendo asuntos globales, hablando sobre Dios en los lugares en los que vivimos, trabajamos, estudiamos y practicamos deporte.

-          Invitemos regularmente a personas que compartan dónde ven a Dios en su trabajo hoy día.

TERCER PASO ACTIVO. DEMOS UN ENFOQUE INTENCIONAL A LOS JÓVENES HOY MISMO




Estamos llamando a nuestras iglesias y a nuestra denominación a priorizar su inversión en los niños, en los jóvenes y en los ministerios familiares. Reconociendo las estadísticas y escuchando la voz de la próxima generación, necesitamos pasar un tiempo extra, y dedicar energía y recursos a esta generación hoy mismo, para que puedan tener la oportunidad de ser transformados por el evangelio.

Pregunta: ¿Cómo enfocamos desproporcionadamente nuestro tiempo, dinero y energía en la generación más joven?

Sugerencias prácticas:

-          Incrementemos nuestro presupuesto y personal para los ministerios de infancia, juventud y familia.

-          Desarrollemos más líderes voluntarios para estos ministerios.

-          Asegurémonos de que estos ministerios poseen recursos y facilidades adecuados para alcanzar a esta generación con el evangelio y para discipular esta generación para que vivan para Jesús.

-          Invitemos a todos en la iglesia a invertir en la juventud.

-          Dejemos que la próxima generación tenga oportunidades para la capacitación teológica y práctica.

-          Asegurémonos de que los líderes de jóvenes asumen sus responsabilidades y que son respaldados en su salud mental, física, emocional y espiritual.

-          Examinemos nuestro culto de adoración para ver si de verdad estamos dando un lugar a los jóvenes al que pertenecer y en el que descubrir a Jesús.

-          Preguntémonos cómo nuestras iglesias pueden ser de bendición a los jóvenes de nuestra comunidad y hagamos algo porque esto sea así.



Querida iglesia,

Imagina una iglesia que…

Equipa y capacita a la próxima generación para liderar.
Se involucra en la cultura con gracia y verdad.
Se enfoca en la juventud de la iglesia y de la comunidad.

Nosotros podemos ser esa iglesia.

El tiempo es ahora.

“Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a Él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.” (Efesios 3:20-21)