jueves, 22 de junio de 2017

CINCO OPORTUNIDADES INMEJORABLES PARA ALCANZAR A LA NUEVA GENERACIÓN CON EL EVANGELIO DE CRISTO



OPORTUNIDAD Nº 1



CONSTRUIR PUENTES


Esta generación valora más el pensamiento del Reino que el de la construcción de imperios

      Esta generación busca más aquello que unifica que aquello que divide. Nuestras iglesias y denominación necesitan ser lugares de fuerte unidad sin dejar de promover una gran diversidad. Necesitamos ser definidos más por lo que somos, que por aquello en contra de lo que estamos. La gente joven busca comprobar dónde está la iglesia siendo una constructora de puentes: a lo largo de España, con organizaciones, comunidades, colegios y en otras facetas de la sociedad.


OPORTUNIDAD Nº 2


CONECTAR A LAS GENERACIONES


Esta generación desea disfrutar de adultos que cuidan de ellos

      Esta generación quiere hallar adultos que los valoren y cuiden de ellos, que crean en ellos y que inviertan en ellos. Quieren que sea la generación anterior la que les hable al corazón, la que camine junto a ellos, la que les dé oportunidades y la que les conecte a auténticas relaciones generacionales.


OPORTUNIDAD Nº 3




DEJARLES LIDERAR


Esta generación es capaz de liderar

      Esta generación posee líderes capaces que también son líderes en los medios sociales, en los deportes, en las bandas de música, en los emprendimientos empresariales y en sus universidades, pero raramente lo son en la iglesia. Necesitamos invertir intencionalmente en aquellos líderes juveniles, permitiéndoles dirigir a la iglesia y empoderándoles para ver la diferencia que pueden marcar en el mundo para la causa del Reino. Necesitamos dar a los jóvenes un liderazgo real repleto de oportunidades y escuchar cuáles son sus sueños y planes para la iglesia.


OPORTUNIDAD Nº 4




 RESPONDER A SUS INQUIETUDES


Esta generación se muestra abierta a la espiritualidad

     Esta generación es una generación curiosa e interesada en las cosas espirituales. Somos nosotros, los líderes y los cristianos más ancianos, los que a veces tenemos miedo de hablarles de espiritualidad. La generación más joven busca conversaciones profundas y auténticas sobre espiritualidad, la fe cristiana y cómo marcar una diferencia real en el mundo.

OPORTUNIDAD Nº 5


BUSCAR LA JUSTICIA BÍBLICA JUNTOS


Esta generación está conectada globalmente

       Esta generación está más expuesta y enterada de los asuntos globales que cualquier generación anterior. Nosotros, la iglesia, puede jugar un papel pivotante al unirnos con los jóvenes para conectar su deseo de justicia con un profundo entendimiento bíblico de cómo involucrarse significativamente local y globalmente en un mundo roto.

lunes, 12 de junio de 2017

SIETE OBSTÁCULOS QUE NOS IMPIDEN ALCANZAR A LA GENERACIÓN SIGUIENTE CON EL EVANGELIO DE JESUCRISTO





OBSTÁCULO 1

Como bautistas españoles hemos sido negligentes a la hora de cuidar de nuestra salud y bienestar espiritual.

       Nosotros, como siervos de Dios y como iglesias, hemos sido negligentes al cuidar de nuestro primer amor, Jesucristo, y como consecuencia de nuestras iglesias. Hemos olvidado nuestra salud espiritual y no hemos estado sirviendo adecuadamente a Dios, descuidando nuestra relación con Jesús. Debemos retomar aquellas dinámicas bíblicas saludables para poder comenzar cuidando de nosotros mismos mental, física, emocional y espiritualmente con el objetivo de restablecer nuestra identidad en Cristo. Debemos volver a nuestro primer amor, Jesús, y a su primer amor, su iglesia.




OBSTÁCULO 2

Hemos creado estructuras eclesiales que impiden el cambio necesario.

      Las estructuras eclesiales actuales son a menudo inflexibles, impidiendo a los líderes emergentes ser escuchados y lograr la confianza de la iglesia. Nuestras estructuras suelen ahuyentar nuevas ideas y nuevos líderes jóvenes forzando la conformidad, y en ocasiones ralentizan considerablemente su trabajo y creatividad a causa de estructuras y sistemas anquilosados. La desconfianza, la falta de comunicación y las prácticas poco saludables han copado el interés de los equipos de liderazgo y los modelos de gobierno eclesial, distrayéndolos de mantenerse unidos en la misión. Necesitamos dar cauce a formas de cambio que se plasmen rápidamente, fomentando una cultura de iglesia de libertad, empoderamiento y confianza que nos permita ser flexibles, sin renunciar a lo esencial, y tener capacidad de adaptación a los tiempos que nos tocan vivir.




OBSTÁCULO 3

No nos hemos implicado de manera óptima en los asuntos significativos de nuestros tiempos.

      Como iglesias en España, durante mucho tiempo hemos sido poco efectivos a la hora de implicarnos en asuntos culturales de importancia. No hemos querido involucrarnos o hemos fallado en ello desde la fidelidad bíblica y la sensibilidad cultural. Nuestro error a la hora de encarar estos asuntos de importancia también ha llevado a un gran número de jóvenes a concluir que somos ignorantes, que nos mostramos apáticos o prejuiciosos en cuanto a estos asuntos que les interesan. No hemos sido modelos para ellos en cuanto a cómo vivir en un mundo complejo y multiconfesional. Algunos ejemplos de asuntos de actualidad acuciantes que la iglesia necesita tratar son la identidad sexual, la justicia social y los nuevos modelos de familia.




OBSTÁCULO 4

No hemos cultivado efectivamente las relaciones intergeneracionales.

     La generación más joven se siente desconectada de sus mayores. Están hambrientos de relaciones con personas adultas que aman a Jesús y que creen en ellos. Están deseosos de ver a sus padres viviendo una fe más allá de la mañana del domingo, y de comprobar que sus mentores cristianos quieren caminar de verdad con ellos a través de las complejidades de la vida. Nuestras iglesias necesitan ser comunidades en las que se invierte tiempo, recursos y energías en las vidas de la generación más joven a través de relaciones de cuidado mutuo, del servicio conjunto y del fomento de oportunidades de crear tutorías y liderazgos multigeneracionales. Los cultos de adoración dominicales deben proveer de una ocasión inmejorable para valorar y celebrar todas las edades, reconociendo que los adolescentes necesitan especialmente un lugar al que pertenecer dentro de la familia de la iglesia durante los momentos unidos de adoración.




OBSTÁCULO 5

Hemos empleado un discipulado que falla a nuestra gente joven.

     Continuamos usando un modelo de discipulado en nuestras iglesias, a menudo enfocado más en la modificación de conducta de la juventud, que en la transformación espiritual profunda de sus vidas. De manera particular, esta generación más joven se hace la siguiente pregunta: “¿La fe funciona? ¿Marca alguna diferencia en mi vida, mis decisiones, mi familia, la iglesia, mi comunidad, mi mundo?” No podemos separar evangelismo de discipulado. Juntos necesitamos invitar a la juventud a encontrar al Dios vivo, permitiéndoles ver la transformación real que Él puede traer a sus vidas y comunidades. Debemos pintar un cuadro claro del alto llamamiento que significa seguir a Jesús de manera fiel en el mundo actual. Nosotros, la iglesia, necesitamos ayudar a esta nueva generación a conectar lo que escuchan el domingo con lo que leen en sus biblias los otros seis días de la semana, y eso es posible a través de una fe vibrante que les permita navegar sin naufragar por los aspectos complejos de nuestra realidad social y cultural.




OBSTÁCULO 6

Hemos subestimado el poder transformador de Dios.

      Hemos dejado de confiar en el poder formidable y sobrenatural de Dios por medio de la obra y guía del Espíritu Santo, y vergonzosamente, hemos ignorado el impacto del evangelio en el alma humana. Necesitamos ahondar en las profundidades de nuestro entendimiento del evangelio para poder predicarlo clara y simplemente a esta nueva generación. Reclamemos España como campo misionero, demostrándolo en palabra, obra y evidencia de que el Reino de Dios se ha acercado a nosotros. Mientras hacemos esto, hemos de confiar en el poder de Dios para transformar vidas y comunidades.




OBSTÁCULO 7

Hemos introducido una cultura de consumismo en nuestras comunidades.

      Nosotros, como iglesias, hemos errado al modelo de los valores del Reino de Dios de compasión y generosidad de un modo que contrasta con la inmersión social en el consumismo y el individualismo. Necesitamos seguir los ejemplos bíblicos de la iglesia primitiva y asumir así una cultura de dependencia común. Esta nueva generación quiere ver una fe vivida en las necesidades de la comunidad: llevando las cargas mutuamente, mitigando las necesidades a través de la correcta y desprendida mayordomía de nuestros recursos, dando sacrificialmente, acogiendo al extranjero y al inmigrante, y cuidando de nuestro prójimo menesteroso.

viernes, 2 de junio de 2017

DESEO INNOVADOR PARA UNA ESPERANZA CREATIVA



       Nuestro deseo más ferviente como ministerio de juventud es poder alcanzar a las nuevas generaciones con el evangelio de Cristo. Gary Nelson dijo en una ocasión que "lo opuesto a la desesperación es dar rienda suelta a la imaginación." Vivimos tiempos desesperados en los que la juventud es cada vez menos proclive a valorar el mensaje de salvación como algo relevante para sus vidas. Por eso queremos hacer una invitación a todas nuestras iglesias de ABC. Queremos escribiros estas palabras desde el corazón y desde la certeza de que la juventud bautista ama a la iglesia. Es a causa de este amor apasionado por la iglesia de Cristo en nuestra región que tenemos la necesidad de daros un mensaje que todas deben escuchar.

      Imaginad lo siguiente...

- Adolescentes que acercan cada vez más a sus familias a Dios.
- Jóvenes llevando a nuestras iglesias a predicar las buenas nuevas de salvación al prójimo.
- Estudiantes invitando a sus amigos a que conozcan a Jesús a través de una fe vibrante.
- Jóvenes adultos integrando los valores del Reino de Dios en todo lo que emprenden.
- Familias enteras cuidando al herido, al solitario y al quebrantado.
- Una nueva generación equipada para compartir su fe y buscar la justicia de Dios en el mundo.
- Comunidades de fe que se valoran mutuamente, que se aman y que se apoyan y respaldan.
- Iglesias cumpliendo el llamamiento misionero de Dios.
- Todas las generaciones que componen la iglesia involucradas profundamente en el amor por Dios, su iglesia y su misión.

     Esto es lo que deseamos para las iglesias ABC. Pero esto no solo es un sueño para nosotros. Podemos hacerlo realidad. Aquí y ahora. En nuestros vecindarios, a lo largo de nuestra región, influyendo sobre todas las esferas sociales en las que participamos o a las que pertenecemos.




     Un número debe resonar profundamente en nuestra visión de la juventud española: el 9,6 % de la población de España es mayor de 15 años y menor de 24 años. También sabemos que existe un alto porcentaje de cristianos que deciden seguir a Cristo entre las edades de 10 a 14 años. Esto significa que al menos 4.500.000 de jóvenes españoles quieren encontrar sentido a sus vidas. Están desesperados por hallar un lugar en el que ser amados, reconocidos y encontrar un sentido de pertenencia.

       ¡Queridas iglesias! ¡Necesitamos enfocarnos y enfatizar de manera especial nuestro interés en las generaciones más jóvenes! Ahora es nuestro tiempo para levantar el estandarte de Dios en atención a los adolescentes y jóvenes. No tenemos ni 10 años, ni 5 años de los que podamos prescindir en lo que se refiere a ellos. Necesitamos alcanzar a esta generación ahora, y necesitamos hacerlo unidos. Esto solo será posible cuando nuestros jóvenes experimenten el genuino amor de Jesús y la obra transformadora del Espíritu Santo, y cuando sean empoderados para vivir su fe de manera práctica y real.

      Vosotros, las iglesias ABC, sois una parte importantísima de este proyecto de trabajo. Necesitamos que os unáis a nosotros en aceptar este desafío. Ahora, la pregunta que os dejamos es la siguiente: ¿Estáis preparados?